Mucho debe mejorar el Pontevedra si quiere volver a ilusionar a su afición. El equipo granate no dio ni mucho menos la talla en su primer partido oficial, quedando apeado a las primeras de cambio de la Copa del Rey al caer ante un eficaz Guadalajara (0-1), en el partido disputado ayer en Baltar. Muy lejos de mostrar las credenciales de un equipo que dice aspirar al ascenso a Segunda División. Dos remates entre los tres palos, es el pobre bagaje de los granates en este partido, que sobre todo evidenciaron una falta total de acomplamiento defensivo.
En el primer tiempo se vio poco fútbol. Ambos equipos salieron al terreno de juego con bastante intensidad pero sin ser capaces de dar dos pases seguidos. Dos errores en defensa de Neru y Sergio Castaño, a punto poner estuvieron de poner en ventaja en el marcador al equipo castellano-manchego. El único remate entre los tres palos del Pontevedra llegaría al borde del descanso tras un remate de cabeza en plancha de Ibán Espadas que el portero del Guadalajara envió a corner. Sin duda, el equipo granate notó en exceso las bajas de Rubén Reyes, Gerardo y Santi Amaro en el centro del campo.
"¡Padín, ven más atrás a buscarla!. ¡Juntaros más!", se desgañitaba desde el banquillo el técnico Ángel Viadero, que no veía nada claro el partido. El Pontevedra, sin banda derecha, y con un centro del campo totalmente desdibujado formado por Dani Pendín, Adrián Cruz y Padín, se dedicó al pelotazo desde la defensa, viéndose superados en todo momento por la zaga blanca.
"Está siendo un partido muy peleado en el centro del campo. Quizá le falta un poquitín de velocidad al Pontevedra en algunas jugadas", señalaba al descanso, nuestro nuevo colaborador, Cesar Vilariño.
El Pontevedra, lejos de mejorar su juego en el segundo tiempo, se fue desinflando más y más físicamente. El Guadalajara aprovechó entonces un error defensivo de los granates para ponerse por delante en el marcador por medio de Juanjo, que batió en el mano a mano a Orlando Quintana. Sin mayores problemas, el conjunto castellano-manchego contuvo bien a un apático Pontevedra que no dio señales de vida en ataque. La afición granate, desplazada ayer en masa hasta Baltar, despidió con fuertes silbidos a su equipo.
La única nota positiva del partido la puso el lateral derecho Aitor, que dio toda una exhibición de potencia y velocidad, llegando hasta la línea de fondo en muchas ocasiones.
Texto e imágenes: Daniel Gálvez Argibay.



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