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EUROPA 3 Parte 4 ESCENARIOS DE FUTURO por Enrique Costas Mira

Economía

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La transparencia, agilidad y simplificación en las transacciones comerciales que ha supuesto el Euro es ya un derecho irrenunciable para miles de ciudadanos y empresas con capacidad exportadora dentro de la Eurozona.

Tras la aprobación por el Ecofin del mecanismo europeo de estabilizacion de 750.000 millones de euros y el buen resultado de los famosos test de "stress" para los bancos y cajas españoles, se respira una tensa calma reflejada tanto en el éxito con el que se han colocado en el mercado las últimas emisiones de bonos españoles como en la reciente subida de la Bolsa, siendo importante el impulso temporal del consumo que supuso la victoria de España en los Mundiales, según reflejaba el periodista del Financial Times Quentin Peel el pasado 22 de Julio.

Pero el mismo diario económico británico sólo tardó una semana, el 28 de Julio, en publicar dos artículos que cuestionan si el citado y multimillonario Fondo Europeo supone el apuntalamiento de la actual Eurozona o el principio de la demolición controlada de la misma (recibiendo un empujón) En el primero, titulado "Los banca tiene un plan para la salida de un miembro de la Eurozona", se menciona que la Asociación Internacional de Swaps y Derivados, ha decidido "explorar" dicho escenario, si bien la posibilidad de que ello ocurra es "remota". La Canciller alemana Angela Merkel también sugirió esa posibilidad, rechazada por el Presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet.

En el segundo artículo publicado en al misma fecha, Desmond Lachman, miembro del Instituto Americano de Empresa (American Enterprise Instituto), un conocido Instituto de análisis político próximo al Partido Republicano de Estados Unidos, titulado "España atrapada en el autoengaño", indicaba que España tendrá que pedir ayuda al FMI y recapitalizar bancos y cajas. Curiosmente las advertencias parten siempre de los mismos lugares, que necesitan atraer capital dado que siguen endeudándose (EE.UU:) o bien no forman parte del Euro (Gran Bretaña) o, en última instancia, quieren mantener la máxima calificación crediticia para poder seguir financiándose a bajo coste (Alemania)

De continuar el proceso de inegración europeo podremos encontrarnos con uno de los tres escenarios que se exponen a continuación:

a) La Europa de los Estados-nación. Es la opción que recibe más apoyo de los actuales 27 estados miembros de la Unión Europea ya que mantendrían su estructura actual. Europa se parecería bastante a la otra península de Eurasia (la Unión India) El problema de esta opción reside en su carácter asimétrico (desde los 82 millones de habitantes de Alemania al medio millón de Luxemburgo) y desequilibrado ya que el Eje Franco-Alemán de 145 millones de habitantes y un PIB de 6 billones de Euros representa por si sólo un tercio de la Unión Europea. Un Eje que se complementa ya que Francia dispone de armamento nuclear y derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mientras que Alemania es la principal economía de Europa y el mayor exportador de la Tierra. El Eje Franco-Alemán provoca reacciones adversas y acusaciones de dominio político que desequilibran el normal funcionamiento de la Unión y que sólo se podría compensar parcialmente mediante la creación de "Macroregiones" similares a las que ya existen en EE.UU., Brasil o Rusia, y suponen la agrupación de varios estados (una "Macroregión" sería la Península Ibérica, con 57 millones de habitantes y un PIB similar al de Italia; otras serían: Benelux, Escandinavia, Balcanes, Islas Británicas, Europa Central, Alemania y Francia) La Comisión daría lugar a un Senado en el que estuvieran igualmente representados los 27 estados miembros, y se mantendrían los actuales Parlamentos y Senados nacionales.

b) La Europa de los Cantones, o Regiones. Sobre el modelo suizo que siempre ha estado en la mente de los fundadores de la Unión Europea en cuanto a la distribución de competencias entre los estados miembros y la Confederación, la Europa de los Cantones es del agrado de los partidos nacionalistas ya que significaría la representación igualitaria de todas las regiones europeas, desde Galicia hasta Escocia. En definitiva, significaría la desapareción de los grandes estados nacionales (Alemania, Francia, España, Gran Bretaña, Italia) si bien los pequeños (Eslovenia, Eslovaquia, Finlandia, Dinamarca, Chipre, Luxemburgo...) pervivirían dado su tamaño. De esta forma, en el Senado europeo estarían representados alrededor de 80 estados. Las "Macroregiones" seguirían existiendo para facilitar al Administración del espacio comuntario: Madrid, París o Berlín pasarían a ser simplemente centros de coordinación de políticas comunitarias. Al quedar desprovistos de competencias los antiguos Parlamentos, Senados, Cámaras de los grandes estados-nación dejarían de existir. A largo plazo esta alternativa es más que probable para una Europa de 500 millones de habitantes (un tercio de China o la India dentro de dos décadas) Una Europa en red que podría disponer de un Parlamento en Red. Para un país de tipo unitario como el francés o el inglés será más difícil adaptarse que para otro de tipo federal como el alemán o cuasi-federal como el español. Desde un punto de vista práctico evita la competencia y el agravio entre los grandes estados que con frecuencia imponen sus condiciones y los pequeños, ya que casi todos los estados tendrían un tamaño mediano. De la msima forma que en Suiza, las diferencias étnicas, lingüísticas y "fronterizas" entre los cantones se resolverían de forma meramente administrativa ya que el armamento pesado (Defensa) estará única y exclusivamente en manos de la Federación. Ésta opción tardaría varias décadas en ser asumida.

c) La Pequeña Europa. Esta opción parte de la posibilidad de que llegue a fracasar la actual Eurozona dada la disparidad en la gestión entre los Estados y su fragmentación, como predicen "The Economist" o el Financial Tiimes, idea que también recibe cierto apoyo en una Alemania que desconfía de la capacidad de gestión de varios estados miembros por lo que no ve con malos ojos la idea (de origen norteamericano) del llamado "Euro Norte", que en realidad sería el único que continuaría existiendo ya que el llamado "Euro Sur" devaluado ni siquiera tendría sede ni anclaje monetario.

En definitiva, daría lugar a la "Pequeña Europa" que supondría una combinación de las dos opciones anteriores ya que el problema del Euro es la ausencia de instituciones políticas, económicas y sociales comunes, y la dificultad de aplicarlas dada la divergencia entre estados mal gestionados como Grecia y otros mejor gestionados como Dinamarca.

Dada su estructura federal, similar a la de los Estados Unidos, y consecuencia de la ocupación tras la II Guerra Mundial, la República Federal de Alemania tiene la misma capacidad de asimilar nuevos estados que los EE.UU., como ya ha demostrado. Paradójicamente, alemanes y norteamericanos, las dos Potencias emergentes a finales del s. XIX, ambas de corte Continenteal, tenían un interés comercial compartido en el desmantelamiento de los Imperios Coloniales británico y francés, ya que suponían un mercado cautivo. Y el fin de ambos Imperios supuso un incentivo para sus Exportaciones. Si bien la ocupación militar de Alemania no ha concluido, sí se ha debilitado al haberse retirado las tropas rusas de Berlín, pero no las norteamericanas del industrializado Suroeste, aunque han sido objeto de una importante reducción. Resulta curioso que las reservas de oro del Bundesbank estén almacenadas en el Bank of New York...(Quizás a eso se refería el guionista de "Jungla de Cristal. La Venganza")

En definitiva, el "Euro Norte", del que formarían parte los 16 Länder alemanes, Holanda, Austria, Luxemburgo, Flandes (la Valonia francófona se integraría en Francia) y posiblemente Dinamarca (actualmente con tipo de cambio fijo con el Euro) y Finlandia, supondría en realidad un Gran Marco, aunque se le llamaría simplemente "Euro", y la "Federación Europea" a la que daría lugar, consecuencia de la unficación política de los estados miembros de ésta Eurozona, sería en realidad una Gran Alemania de 125 millones de habitantes, una democracia federal similar a la norteamericana o a la suiza, con 21 o 22 estados miembros y un PIB de casi 6 billones de Euros. El actual Banco Central Europeo en Frankfurt desaparecería y los Bancos Centrales de Holanda, Austria, Luxemburgo etc, tendrían representación en el Bundesbank, que pasaría a llamarse "Banco Central de la Federación Europea". Esta "Federación Europea" mantendría la máxima calificación crediticia de las Agencias de valoración, pero la apreciación del nuevo "Euro" encarecería sobremanera las Exportaciones, sobre todo hacia los antiguos socios de la Eurozona como Grecia, Italia o España.

El "Euro Sur" se desmembraría, pero tratando de garantizar por lo menos la unión monetaria con nuestro socio comercial más cercano, tendría lugar la Unión Política con Portugal dando lugar a una "Federación Ibérica" de 57 millones de habitantes con un PIB similar al de Italia, lo que nos colocaría en el famoso G-7. Tal vez el embrollo del "Estatut" no se refiera al "encaje" de Cataluña en España, de la que ya forma parte, sino al encaje de Portugal en España. Y quizás la traducción simultánea en el Senado no va destinada a Cataluña o Galicia, donde el español es la lengua vehicular desde hace siglos, sino a Portugal y al idioma portugués. La fuerza del "iberismo", es decir la unión a España, en la Región Norte de Portugal (Oporto) está llevando a la demanda de un partido regionalista ("Movimiento Pro Partido Norte")

En fin, los próximos años pueden ser entretenidos, pero como dice el célebre filósofo Julio, la vida sigue igual.

Foto Fuente: http://merchandlinux.wordpress.com/2009/04/page/3/

 

 

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