hemeroteca
Enlaces
Los blogs de nuestros colaboradores
Propón un blog

EL PUZZLE por Eduardo Catalán.

Masvedra

smaller text tool iconmedium text tool iconlarger text tool icon

puzzle1

Mi mujer y yo tenemos dos hijas. Antes de ir éstas a la Universidad -hace ahora seis años que se fue la primera- teníamos en casa un solo ordenador relativamente potente. En él descargaban mis hijas y nosotros todas las fotos; escribíamos nuestros textos; almacenábamos nuestros correos más interesantes, así como archivos tanto técnicos como emotivos, sentimentales o anímicos, etc., etc. Pero, según íbamos comprándoles ordenadores portátiles a nuestras hijas, ellas iban pasando a éstos toda la información que era mucha y borrándola del viejo, y así nos fuimos quedando únicamente mi mujer y yo usando este familiar ordenador.

Pero hete aquí que por, motivos que no vienen al caso, se borró mucha información vital para mí, incluidas todas las fotos, miles que estaban archivadas y convenientemente ordenadas en el disco duro. Por ello me puse en contacto con “ese” técnico de confianza que todos los de mi generación tenemos a mano y que nos pone un poco al día, a pesar de nuestra torpeza en esto de los ordenadores. Entonces me propuso recuperar con unos programas que él tiene toda la información que había sido borrada del disco duro. Efectivamente, yo entendí que se trataba sólo de la que a mí me interesaba pero puso a trabajar estos programas durante más de dos días y al final, satisfecho, me entregó un disco duro portátil de 320 GB con toda la información que había pasado por el antiguo ordenador que estaba formada por miles de archivos y fotos, ya que cualquier archivo que se borre del disco duro deja siempre una huella de tal manera que una persona experta puede recuperarlo.

 

Lo que no hacen estos programas, digamos recuperadores, es ordenar la información, de tal manera que esta tarea me queda a mí por dos motivos principalmente: soy el que mejor la conoce y, si lo hiciera mi técnico amigo, me costaría una auténtica fortuna porque serán necesarias muchas horas, diría muchos años, ya que se trata de ordenarla y seleccionarla con mucha, mucha calma, sin dejar las labores habituales.

 

Se lo comenté a mi mujer y a mis hijas, éstas últimas son ya maduras, y me han dado permiso para entrar en su vida pasada de lleno: mi mujer porque es mi mujer, y mis hijas porque ya han pasado la adolescencia y ya no les preocupa; es más, confían en mí para realizar esta tarea.

Al principio, cuando recibí el disco duro portátil con toda la información, después de analizar el gran desorden que traía con cierto estupor, estuve una semana muy agobiado y obtuso por ello. Pero un buen día me levanté enfocando el tema de manera distinta y ésta me gustó: la situación tenía lado positivo; el disco duro portátil contenía en archivos la vida de mi familia y podría enterarme incluso de las más íntimas sensaciones anímicas de todas mis mujeres, así como recordar las mías.

Rápidamente compré un nuevo ordenador de sobremesa de última generación. La tarea prácticamente infinita que tengo por delante y el tiempo que le dedicaré tomándola con parsimonia, dedicándole mis ratos libres, ahora me resultan interesantes. Es un PUZZLE muy atractivo el que me espera y lo terminaré cuando, ya con toda la información ordenada, le entregue sendos discos duros portátiles a mi mujer y a mis hijas con nuestra pequeña gran historia. Sabré todo de ellas y ellas de mí. Será un documento eterno.

Interesante, ¿ verdad ?

 

 

Escribir un comentario