Muy conocido en Pontevedra por su faceta como pintor, aunque también era un escritor e historiador brillante, V.H. Zoltan nos ha dejado definitivamente. El verano de 2009, concedía una entrevista a VidaVedra en la que nos dejaba sorprendidos por su elevado nivel intelectual. En ella nos contaba que había viajado por medio mundo, pero que eligió Pontevedra para quedarse definitivamente por dos poderosas razones: el amor y la solidaridad de la gente...El primer motivo fue una mujer que le trajo a esta preciosa ciudad de las Rías Baixas; el segundo, la amistad incondicional que encontró en estas tierras. Nacido en Hungría hace 61 años y con nombre de escritor, V.H.Zoltan era políglota -hablaba seis idiomas, entre ellos esperanto- y un hombre de una enorme cultura. No en vano, Zoltan era filólogo e historiador y aparecen infinidad de menciones sobre él en múltiples archivos en Internet. Una simple conversación ante un café humeante delataba el elevado nivel intelectual de Zoltan, que bien podría ser un humanista del Renacimiento trasladado por el túnel del tiempo hasta nuestros días. A Zoltan le encantaba hablar de arquitectura, arte, literatura... era un excelente conversador que vivía en casa de un amigo en Combarro y que se desplazaba todos los días a Pontevedra, donde encontraba muchos de los temas que le inspiraban para pintar. Con un brillante currículum académico a sus espaldas, Zoltan ejerció toda su vida como filólogo e investigador, trabajando en el Archivo Histórico de Betanzos, donde realizó un extenso árbol genealógico de la familia Andrade. Se pueden encontrar referencias suyas en la web http://anuariobrigantino.betanzos.net . "Como estoy, soy feliz, no tengo grandes ambiciones; a mí me gusta la vida que llevo y vivir en Pontevedra me resulta totalmente gratificante", relataba al equipo de redacción de VidaVedra.
Zoltan, que había vencido exitosamente la batalla contra el cáncer, procedía de una familia acomodada de Hungría, ya que su padre era militar de alto rango y presidente de la Liga de Fútbol de aquél país. Con una mentalidad completamente abierta y sus preciosos cuadros realistas como único equipaje, la mayor riqueza de Zoltan residía en su interior, un interior repleto de recuerdos, de amor y de afán de superación. Zoltan, amigo, descansa en paz. Recibe nuestro más afectuoso abrazo, allá donde estés.
Firmado:
El equipo de VidaVedra



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Comentarios
Además de Vidavedra, espero que alguien lo recuerde y se haga un homenaje a su altura.
¿Cuanta gente quiere a Pontevedra y es olvidada por los pontevedreses?
Zoltan era un ejemplo.
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