Las referencias al mundo de Eduard Gorey y Tim Burton se palpan desde una iconografía lingüística, alegórica del simbolismo pero especial e intensamente marcada por el romanticismo negro (Dark Romanticism).
Este subgénero literario nació en el siglo XIX en América, con el movimiento filosófico denominado transcendentalismo, de cuya impronta son principales exponentes: Edgar Allan Poe, Nathaniel Hawthorne, Hernan Melville, Emily Dickinson y el italiano Hugo Foscolo.
Si el romanticismo ensalza el yo individual (solipsismo) en una transgresión del idealismo y las emociones que transcienden la realidad y la llevan a lo fantástico para sublimar la naturaleza, esta derivación oscura inicialmente marcada por el transcendentalismo, del que los autores antes citados decidieron apartarse por considerar su doctrina ególatra e hipócritamente optimista, está constituida por un marcado espíritu trágico, un tanto desconsolado. Una Saturgnosis melancólica, cuyas atmosferas sobrenaturales ensalzan el mundo de los muertos y el más allá. La perfección no es una cualidad en la que confían los románticos negros saturnianos, que entienden al hombre como un ser en proyecto, lleno de defectos y limitaciones, héroes trágicos autodestructivos, decadentes, proclives al pecado y los excesos, condenados al despertar de la consciencia a través de la experiencia expiatoria (Los excesos conducen al palacio de la sabiduría, diría William Blake).
Para el romanticismo negro la naturaleza es una energía siniestra, el naturalismo aparece así misterioso y sombrío, sus augurios y revelaciones se contemplan como un impulso maléfico.
El hombre es como un ángel caído, cuya naturaleza pecaminosa es proclive a la perdición, su incapacidad para vislumbrar el reino de Dios sobrenatural le llevan a una conducta perversa e inmoral llena de autoculpabilidad, que vive en una convulsión frente a las ilusorias pretensiones idealistas del mundo común.
Así pues, Baby Blood es un exponente del más puro Dark romantic y una exquisitez para sibaritas bibliófilos. Un libro raro de poemas, donde el autor se retrata íntegramente desde la sombra del subconsciente, con su temprano arquetipo del vampiro.
Precio de esta edición de lujo limitada de Baby Blood: 42,50 €.
Interesados, contactar mediante el correo electrónico:
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla



Digg
Del.icio.us
Googlize this
Facebook















